March 13, 2007

¿Planta o árbol?

Lucas 6:41-45.
"¿Por qué te fijas en la astilla que tiene tu hermano en el ojo y no le das importancia a la viga que tienes en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: 'Hermano, déjame sacarte la astilla del ojo "Ningún árbol bueno da fruto malo; tampoco da buen fruto el árbol malo.
A cada árbol se le reconoce por su propio fruto. No se recogen higos de los espinos ni se cosechan uvas de las zarzas. El que es bueno, de la bondad que atesora en el corazón produce el bien; pero el que es malo, de su maldad produce el mal, porque de lo que abunda en el corazón habla la boca.
Ya en versículos anteriores, Jesús había dicho acerca de que no debemos juzgar a las personas, y ahora lo ilustra con esta parábola. Somos personas que juzgamos con facilidad, siempre nos gusta señalar los pecados de los demás: "!que horrible se ven mis pecados en otras personas!"
Pero muchas veces nosotros estamos en el mismo pecado o en otro que igual ofende a Dios. Si ves pecando a tu hermano o hermana, antes de juzgarlo piensa primero si tú no estas en el mismo pecado, o en otro parecido; si es así, antes de llamar la atención a tu hermano endereza tu camino y luego ve.

me gusta la figura que el Señor tiene de nosotros, como árboles.
Un supuesto filósofo estaba pensando debajo de la sombra de un frondoso árbol de olivo al medio día, de pronto el viento desprendió una aceituna que cayó en su cabeza y rebotó hasta su mano. Tomando la aceituna pensaba entre sí: "que desperdicio de árbol este, tremendo tronco que tardó mucho tiempo en crecer y dar fruto, para un fruto tan pequeño, en cambio la sandía que es grande sólo es producida por una planta pequeña.... yo no entiendo a Dios". Hizo una pausa y luego sobresaltado gritó: ¿qué estoy diciendo? !!si en este árbol hubieran crecido frutos del tamaño de una sandía me hubiera muerto con el golpe en la cabeza!!
La diferencia entre una planta y un árbol la voy a ilustrar con la sandía y el mango. La planta de sandía es pequeña y crece muy rápido y su fruto también. A pesar de que su fruto es agradable es muy probable que esta planta se seque muy pronto debido a su contextura; en cambio el mango tarda años en crecer y después de esperar unos años recien puedes disfrutar de su fruto. Y eso no es todo, el árbol da fruto una y otra vez. El árbol ha tenido más alimento durante todo este tiempo y por lo tanto está listo para producir fruto una y otra vez.
Y Así nos ve el Señor, como árboles. Y es la forma como nosotros debemos vernos y sobretodo a los demás. No debemos juzgar a los demás porque el Señor está tratando con ellas y en su tiempo darán fruto. No son plantas sino árboles.

Salmos 1:1-3. ahora que sabes que eres como un árbol, debes saber cómo alimentarte para crecer fuerte y sano. sigue los concejos de este salmo y te aseguro que en el tiempo del Señor el fruto en tu vida será abundante.

2 comments:

Anonymous said...

Y hay algo más, ¡no me gusta la sandía mucho pero me muero por el mango!

Brian

Iglesia Cristiana Koinonia - Cañete said...

sobretodo si es mango piurano, es mejor. Saludos!